lunes, 9 de noviembre de 2009

Momentos para dejar de existir.

Tiempo, ambiente, momento, lugar, olores, estados que nos ponen pensativos, un solo sonido nos puede poner a recordar cosas profundas que pensamos haber olvidado, o olvidamos a la fuerza.
Hay uno en especial que añoro por ser algo de mi “infancia” que aún recuerdo muy bien. Son esas noches en que el calor no deja dormir pero sin estar incomodo y se sale afuera a hacer nada.
Talvez mirar las estrellas, o hablar con alguien profundamente si se esta acompañado. Salir a olvidar, o recordar... algo que me gustaba y me sigue gustando son las cosas características que solo puede encontrar una noche así. Grillos, luciérnagas, un cielo totalmente despejado y un calor moderado... un ambiente perfecto para distenderse.
Creo que lo mejor, es olvidarse que uno existe. Así talvez, solo por esos momentos no exista ningún problema en el mundo ni nada por el estilo que nos perturbe.



Extraño esas noches, el verano esta cerca... pero no hay más grillos que escuchar o luciérnagas que ver. Supongo que los insecticidas y la contaminación los mato a todos. Hubiera guardado algunos cuando habían, así talvez no exista por unos momentos...